Emociónese surfeando en el volcán Cerro Negro

15 Août 2019 - Deportes
Emociónese surfeando en el volcán Cerro Negro

¿Qué sabe sobre el snowboard? ¿Ha intentado deslizarse sobre la arena y está buscando otra actividad repleta de emociones? No lo dude, haga sus maletas y viaje a Nicaragua, país centroamericano ubicado entre Honduras y Costa Rica. En el oeste de Nicaragua es posible aprender a hacer surfing volcánico o snowboarding volcánico, que consiste en deslizarse en una tabla por las laderas de un volcán. Esta actividad se ha vuelto muy popular entre los amantes de los deportes extremos y se practica, principalmente, en las laderas del Cerro Negro.

 

El Cerro Negro, el volcán más joven de Centroamérica

El volcán Cerro Negro forma parte de la Cordillera de Los Maribios, una cadena volcánica de unos sesenta kilómetros orientada de noroeste a sureste. Situado a unos 20 kilómetros de la ciudad de León, este volcán es el más reciente de Centroamérica pues, por primera vez, entró en erupción en abril de 1.950. Cerro Negro es, también, el volcán más activo del país, con 23 erupciones. Este volcán tiene la forma de un cono de color oscuro que contrasta con el verde de las colinas vecinas. Su particular color le ha valido su nombre, Cerro Negro. Este volcán también se caracteriza por la particularidad de sus erupciones pues el flujo de lava surge de grietas situadas en la base del volcán, lo que ofrece un asombroso paisaje lunar, especialmente en el flanco norte. La última erupción fue en agosto de 1.999 y, con rocas, extendió su lado oriental, mientras que el lado opuesto está cubierto con una especie de polvo negro. Desde 2.004, el volcán Cerro Negro da la bienvenida a quienes buscan fuertes emociones sobre sus tablas.

 

Un descenso que merece la pena experimentar

El Cerro Negro se eleva hasta unos 728 metros. Por la parte posterior del volcán se tarda, aproximadamente, 1 hora y media en recorrer la distancia hasta llegar al punto desde donde se desciende al cono volcánico. El ascenso es fácil y nada monótono pues, a medida que se va ascendiendo, se puede disfrutar de una hermosa vista de la Cordillera de Los Maribios. La ruta lleva al cráter que escupe vapores sulfurosos. El camino utilizado está salpicado de rocas, por lo que se recomienda encarecidamente el uso de zapatos adecuados para caminar. Aquellos que, llegado el momento, no se atreven a surfear pueden hacer el viaje de regreso a pie, sólo son unos minutos. Antes de emprender el viaje de regreso, es posible recorrer un sendero alrededor del cráter.

 

¡A las tablas!

Una vez situado en la cima de Cerro Negro, es hora subirse a la tabla. Las tablas empleadas para surfear en un volcán son más parecidas a un trineo. Son lo suficientemente anchas, con punta cuadrada y construidas en madera combinada con metal y plástico, para resistir la fricción que se produce durante el descenso. También disponen de una cuerda para dirigirlas y, sobre todo, no tienen frenos. La pendiente del Cerro Negro es de unos 41° y la velocidad media de descenso varía entre 5 y 10 km/h. El descenso se realiza sentado, pero los más aventureros y los amantes de las emociones extremas pueden hacerlo de pie y alcanzar una velocidad de 60 km/h. No deben olvidar que, durante el descenso, es frecuente encontrar pequeños pedazos de roca tirados a lo largo del recorrido y que la ceniza volcánica es muy abrasiva. Para protegerse, todos los participantes deben llevar una equipación específica que incluye traje, gafas y una bufanda como protector bucal. Los más experimentados pueden probar el descenso sobre una tabla inspirada en la que se utiliza en el snowboard, pero ¡cuidado con las caídas! El récord de velocidad establecido en una tabla es de 96 km/h. En 2.002, el famoso especialista y ciclista de montaña Eric Barone batió el récord de velocidad en bicicleta de montaña en las laderas del volcán Cerro Negro, llegando a 172 km/h. Durante el descenso, sin embargo, su bicicleta, un prototipo, se rompió e sufrió una caída impresionante.

 

Lugares que se pueden ver alrededor del Cerro Negro

El descenso del volcán Cerro Negro garantiza fuertes ráfagas de adrenalina, pero sólo dura unos segundos. Para completar el día, se puede incluir en el programa contemplar algunas de las maravillosas vistas de los alrededores del cono volcánico. Este es el caso del Mar de Asososca, laguna enclavada en el corazón de un exuberante entorno situado a unos veinte kilómetros al sur del volcán. Sus cálidas y agradables aguas relajan los músculos y el paisaje circundante invita al relax. Antes de subir al Cerro Negro, también se puede hacer una parada a los pies del volcán, donde se encuentra un pequeño museo que posee una gran cantidad de documentación sobre la actividad del cono volcánico. A unos treinta kilómetros al oeste de Cerro Negro hay otro volcán activo de la Cordillera de Los Maribios, el Telica, que consiste en un cráter abierto y humeante. Desde su cima, es muy agradable contemplar el amanecer o el atardecer. Hay que tener mucho cuidado al escalarlo, pues este gigante es imprevisible y pueden desprender rocas. Después de estos paseos en el corazón de la naturaleza, nada mejor que visitar León. En esta ciudad nicaragüense se encuentran los dos únicos monumentos del país declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Son la Catedral y las ruinas del casco antiguo, que datan del siglo XVI.

 

El monte Yasur, un volcán que completa el destino de los más aventureros

El surfing en un volcán también se puede practicar en Vanuatu, más concretamente en las laderas del Monte Yasur, en la isla de Tanna. Con una altura de 361 metros, el cráter de Yasur tiene fácil acceso y se pueden observar las erupciones. El volcán forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico que sigue activo. El Monte Yasur constantemente produce nubes de ceniza y, de vez en cuando, lanza proyectiles incandescentes. El descenso de este macizo sobre una tabla de surf o esquís es bastante peligroso. Por este motivo, eta actividad está reservada exclusivamente a deportistas extremos muy experimentados. El descenso requiere excelentes habilidades para evitar las emisiones y rocas lanzadas por el volcán. Además, las caídas son muy habituales.

Informaciones sobre el autor: Alexia Debarco
Obrando en el dominio del turismo desde hace algunos años, descubrí poco a poco las diferentes atracciones de los viajeros. Justamente, sólo esperaban esto, divertirse y olvidar las preocupaciones diarias. Decidí hacer investigaciones con el fin de promover el ocio no sólo en viaje, sino también en la vida de cada día de cada uno. Actualmente, redacto con alegría mi pasión para ayudar y para devolver a la gente feliz aunque sea en un instante. ¡Entonces, buena lectura a ustedes!
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