El misterio de las estatuas de la isla de Pascua

18 Juin 2015 - Los sitios del mes,
El misterio de las estatuas de la isla de Pascua

La isla de Pascua, muy conocida por sus estatuas  de piedra titánicas, es la más misteriosa del planeta. Es aislada en el sureste del Océano Pacífico, a millares de kilómetros de Tahití y convertida en la mayor de las islas de Chile. La isla de una superficie de cerca de 165 km ² ha sido formada por volcanes, actualmente inactivos. Encontramos allí poca vegetación a causa de los vientos marítimos fuertes que la barren.


Estatuas de piedra gigantescas
Célebres por los vestigios megalíticos de las primeras civilizaciones autóctonas, la isla de Pascua dispone de un patrimonio arqueológico compuesto de centenas de estatuas de basalto llamadas “moáis”, de una altura entre 2 y 9 metros rodeados de terrazas de piedras nombradas "ahu" alineadas a su pie. Respecto al peso, pueden pesar entre 10 y 100 toneladas.
Han sido edificadas bien antes del descubrimiento de la isla. Las tallamos en rocas de basalto, localizadas cerca del volcán Rano Raraku, a partir de herramientas rudimentarias.

Colosos que parecen a los pueblos incas
Según el cuento rapanui, habitante de la isla, los siete tipos de Moáis que daban la espalda al pacífico y mirando hacia su isla polinesia natal estaban a la efigie de los primeros descubridores de la isla, los siete exploradores bajo la orden del rey decaído Hotu Matua venido desde las islas Marquesas antes de instalarse allí con su familia. Actualmente en la isla, podemos admirarlos sobre Ahu Akivi, construida una plataforma en las tierras.
Según análisis ADN, los esqueletos pertenecían a la población polinesia. Sin embargo, el misterio reside en la semejanza de las estatuas a los Incas. Tienen orejas largas, narices finas, cofias rojas, rasgos característicos de los Incas.
En efecto, muchos investigadores afirmaron muchas hipótesis sobre el perfil de estas estatuas. Algunos dicen entonces que había dos pueblos que se repartían la isla. Era las orejas cortas, de origen polinesio, y las orejas largas, de origen inca. Sin mujeres, las orejas largas, obligadas a integrarse en la comunidad polinesia, perdieron su lengua y su característica genética.
Así, con estas especulaciones, numerosas preguntas se quedan siempre sin respuestas.

¿Por qué haber edificado tales monstruos en lugares tan duros?
Según, los cuentos del primer descubridor de la isla, el holandés Jacob Roggeveen, observó la ausencia de árboles en la isla. Una teoría refutada después de análisis de los granos de polen encontrado en la isla demostrando, por otra parte, la existencia de un bosque anteriormente. Un bosque que permitió a los habitantes construir los moáis y a fuerza de su explotación, no quedaban más recursos.

Según los principios de los cultos ancestrales y también del poder espiritual, los moáis eran un símbolo de la potencia tribal, ya que se anotó la presencia de una decena de tribus. Para demostrar su fuerza, una competición fue concluida a partir de la edificación de los moáis más titánicos.


Desapariciones inexplicadas de la población de Pascua
Los sacrificios humanos, las guerras sanguinarias entre tribus, la desforestación y el agotamiento de los recursos naturales, el canibalismo, las catástrofes, las enfermedades y las epidemias aportadas por los europeos en 1722. Todas estas tesis han sido mostradas durante muchos años. Sin embargo, los investigadores anunciaron, después de análisis sobre roca sobre los sitios arqueológicos de la isla, que su extinción había sido debido a limitaciones medioambientales, más precisamente, el deterioro de la calidad del suelo a causa de las precipitaciones incesantes.

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